Labná (casa vieja) se encuentra
ubicada en la región de los uitzes o lomeríos.
Cuenta con un arco que constituye una de las obras arquitectónicas
más representativas del Puuc. Labná tiene
una ocupación dentro del Clásico Tardío,
entre los siglos VIII y X d.C. En el Arco de Labná,
la bóveda se vuelve un impresionante recurso
estético, ya no para techar espacios interiores
sino horadando de parte a parte la estructura, uniendo
espacios diferenciados con un especial equilibrio entre
los volúmenes, los símbolos escultóricos
que lo decoran y la dimensión humana.
Mucho más complejo resulta el
Palacio. Varias temporadas de campo, que todavía
no finalizan, descubren constantemente nuevas evidencias
del proceso constructivo y de las características
de su decoración: "una saliente del mismo
conjunto ostenta elaborados mascarones, en especial
el que se recorta en el ángulo de esta fachada,
cuya nariz se retuerce en forma brusca hacia arriba,
y de cuya boca emergen fauces serpentinas entre las
que asoma a su vez el rostro de una deidad de rasgos
humanos".
El sacbé que une los dos conjuntos
ofrece una interesante integración urbana y es
una línea visual que reduce el amplio espacio
que separa al Palacio del edifico elevado conocido como
El Mirador. Este último es un templo construido
sobre una enorme plataforma y rematado con una certera
calada que estiliza la masa piramidal que lo soporta.
En Labná se encuentran ejemplos básicos
de lo que fue el gran desarrollo cultural clásico
del Puuc. Su Arco sirve de entrada a este estadio del
mundo maya peninsular.
Si se compara su monumentalidad con
la de otros grandes sitios, es reducida, por lo que
es probable que el asentamiento se encontrara bajo el
dominio de algún sitio que funcionaba como capital
regional. La zona comparte características constructivas,
decorativas y arquitectónicas con otros asentamientos
enclavados en la región Puuc. En la actualidad
todavía no se han desarrollado trabajos de investigación
tendientes a determinar la extensión y los periodos
cronológicos del sitio.
Se cuenta con algunas evidencias de
ocupación desde el Clásico Temprano (300-600
d.C.) y en el sitio predominan materiales que corresponden
al periodo Clásico Tardío (800-1000 d.C).
El desciframiento de los jeroglíficos que se
encuentran en la nariguera de un mascarón, ubicado
en el edificio El Palacio arrojan la fecha maya 10.1.13.0.0.,
que corresponde al año 862 d.C. Lo anterior nos
indica la posibilidad de que en este periodo se haya
desarrollado la intensa actividad constructiva de Labná.
Durante esta época de esplendor
los centros económicos y políticos más
importantes de la región fueron indudablemente:
Uxmal, Sayil y Kabah, que junto con Oxkintok, Labná
y Nohpat parecen haber controlado la totalidad de la
cordillera del Puuc, así como algunas porciones
de las planicies del norte; se presume que el esquema
de organización socio-política básico
era el de grandes centros autónomos, ya con una
plena organización estatal; parece claro que
estos asentamientos centralizaban en un grado muy alto
la mayoría de las funciones de la región.
El manejo de algunos espacios y elementos de los estilos
arquitectónicos demuestran la interacción
que existió entre las entidades políticas.