Localizada a 17 km al norte de Mérida
y considerada una de las ciudades mayas más antiguas,
Dzibilchaltun, formado por cuatro palabras mayas: dzib, escritura,
il, locativo, chal, plano, y tun,
piedra, que se traduce como El lugar donde
hay escritura en las piedras planas. Durante el peregrinaje
que realizaron los antiguos mayas hacia el norte de la Península
de Yucatán, fueron asentándose en las partes
donde creyeron que podían desarrollarse y Dzibilchaltún
fue uno de esos lugares donde se establecieron.
De acuerdo con el estado de arte que habían
alcanzado fueron construyendo sus edificios. Notorios son
los grabados que aún existen haciendo alusión
al personaje Kukulkán. Ahí mismo, durante la
invasión de los españoles fueron destruyendo
muchos edificios antiguos y construyendo otros, es fácil
notar la capilla de origen europeo, ahí mismo donde
está la ciudad de Dzibilchaltún. Cuenta con
un hermoso cenote en el que puede bañarse bajo las
indicaciones del lugar.
El horizonte Formativo o Preclásico
en Dzibilchaltún (500 a.C.-250 d.C.) está representado
por la fase Xculul, el Clásico (250-1000 d.C.) por
las fases Piim y Cop I y II, y el Posclásico (1000-1500
d.C.) por las fases Zipché y Chechém. El asentamiento,
de tipo concéntrico, ocupa un área de 16.25
kilómetros cuadrados. Los tres primeros kilómetros
corresponden a la parte central y se caracterizan por la abundancia
de construcciones monumentales del tipo de la Plaza Central
y el Templo de los Siete Muertos; los restantes 13 kilómetros
cuadrados incluyen conjuntos arquitectónicos que se
van volviendo más dispersos y la última parte
se compone de edificios con plataformas escalonadas alrededor
de plazas y pequeñas pirámides sin bóveda.
El Templo de las Siete Muñecas se localiza
separado del resto. Aquí es donde cada año,
los días 21 de marzo y septiembre, en el equinoccio,
se crea un deslumbrante efecto, el cual se podrá admirar
entre las 6:00 y 6:30 a.m. durante el cual los rayos del sol
pasan alineados por dos de las ventanas del Templo de las
Siete Muñecas. Cerca del cenote hay una plaza con una
capilla abierta construida a finales del siglo XVI. Para apreciar
las siete figuras encontradas en la edificación principal,
existe un Museo de Sitio.
Para llegar a Dzibilchaltún, agarre
la carretera Mérida-Progreso hacia el norte. Después
de 12 KM verá la señal de doblar a la derecha.
Conduzca por cerca de 4 KM. Estará a su derecha tan
pronto como pase usted la villa. Si no tiene automóvil,
puede subirse en una combi (taxi colectivo) sobre la calle
69 y 64. Éste es el parque de San Juan de donde van
directamente a Dzibilchaltún. Para llegar a las ruinas,
camine por el sendero botánico flanqueado por árboles
de la región, identificados con nombres.
Días de visita : Lunes a domingo.
Horario : 8 a 17 horas.
Servicios: Estacionamiento, sanitarios, tiendas, museo, vigilancia: